¿Haikus?
Los mini relatos o minicuentos siempre me han causado mucha intriga y admiración. Condensar una buena idea en no más de trescientas palabras, para mi, es una tarea imposible. “Cuando se despertó, el dinosaurio seguía allí” sin duda este es el minicuento más importante, conocido e intrigante de Augusto Monterroso. De todos los minicuentos en español me ha suscitado muchas dudas, incógnitas y maneras de percibir el mini relato. ¿Cuales son estas dudas, incógnitas y percepciones?
Debo decir que mi acercamiento a este mini relato fue en cuarto semestre en taller de formas. Primero vimos los Haikus como una forma de mini cuento más que de un poema y la idea me pareció enriquecedora, pues los Haikus son, tal vez, lo único de oriente que trabajamos más de una vez en la carrera y que a mi me produce un sentimiento de unión con la naturaleza en apenas tres líneas, además al parecer, se me daban muy bien los Haikus con un aire colombiano (según el profesor, pues la verdad nunca me la creo). Sin embargo las expresiones de los Haikus y sus maneras de pintar un paisaje en tan poco tiempo siempre me asombro y no había mucho espacio para una interpretación más allá de lo que estaba escrito. Juan Pedro Aparicio fue el primero en escribir un ensayo sobre la relación del microrrelato en español y el Haiku, en este ensayo nos comenta un poco sobre la métrica en japonés y la imposibilidad de seguirla en español, por lo que nos propone una nueva métrica para los Haikus (8, 11, 8 sílabas). Esto se da porque las palabras en nuestro idioma son mucho mas largas, pero la verdad, es quedesde mi punto de vista, los Haikus responden a la mano del escritor y asi pasa con el microrrelato: “Microrrelato, evoca, la figura del relojero trabajando en las entrañas del reloj con sus microdestornilladores y sus microherramientas, pero nada sugiere de la elipsis ni de la narratividad. Yo relaciono lo cuántico literario con la materia oscura. La materia oscura, otro préstamo de la astrofísica, ha sido descubierta por los científicos por sus efectos gravitatorios sobre otros cuerpos. En el universo lo visible es apenas un diez por ciento, el resto de la materia, o sea la mayor parte, no puede detectarse a la vista, sólo por sus efectos gravitatorios.” La metáfora del relojero no podría ser más precisa, pues lograr la perfección con pequeñas y contundentes palabras es muy intrigante para mi. No estoy segura si pudiese mencionar que el microcuento de Monterroso es una metáfora para mi. Sin embargo si tenemos un recurso retórico en el.
El primero y más fácil de notar sería la elipsis, de hecho la metáfora del relojero es la explicación de la elipsis según Aparicio, pues la elipsis es la supresión de un conjunto de acciones para acortar la narración. No obstante ya sabemos que el talento de Monterroso para usar la elipsis es casi que mágica. Pero ¿Hay más recursos retóricos en este microrrelato? Desde mi punto de vista, no. Pues en una sola frase es imposible usar más. Sin embargo ¿podría ser esto una metáfora de algo, como lo es en los Haikus? No lo sé con seguridad, porque aunque pueda ser una percepción errada, la primera vez que leí este microrrelato me remitió directamente al principito y aquella imagen famosa en donde los adultos ven un sombrero, otros una serpiente etc. Sin embargo yo siempre vi un dinosaurio.
Para mi este cuento tiene que ver con un universo onirico. Un despertar dentro de un sueño. Pues creo que a todos en algún momento de nuestra vida nos ha pasado que hemos despertado dentro de un sueño sin despertar en la realidad. ¿Sería, entonces, un Haiku este microrrelato? No tengo respuesta a esto, porque puede que en un momento de las definiciones, estas dos se bifurquen en una sola. De hecho puede ser un poco arriesgado afirmar que el microrrelato es el haiku occidental. Un haiku en donde la condición humana se narra y no se remite ya a la naturaleza como una única forma de belleza.
La fecha en que el cuento de Monterroso fue publicado (1959) donde todo el tema del post modernismo y vanguardias estaba en pleno auge. En donde la experimentación era el pan de cada día y las estéticas de todos los subgéneros de la literatura estaban siendo volcados totalmente, así que no sería descabellado pensar que Monterroso estaba experimentando con un Haiku. Pensando como hacer un pequeño poema sin tener que remitirse a la naturaleza, pero si a algo mágico; y así llegó a este microrrelato, en donde el relojero empieza a sacar unas pequeñas partículas de la condición humana.
No se que parte de la condición humana está mencionada en este microrrelato, pero si estoy mencionando una imagen onírica puede que el dinosaurio sea uno de esos sueños recurrentes en la mente del autor, ese tipo de sueños que han estado siempre en el inconciente y preconciente que incluso cuando crees que despiertas, sigues viendo aquella imagen que parece no dejarte en paz, hasta que por fin, despiertas en tu realidad inmediata.
De hecho mientras escribo el ensayo me pregunto ¿que significa soñar con un dinosaurio? Y recurrir a google parece la manera más fácil de cubrir esta duda. Según la página “elsignificadode”: Soñar con un dinosaurio depende, aparentemente de lo que sueñes y con cual dinosauro suenes. Si sueñas que te persigue: quiere decir, básicamente, que eres un desequilibrado emocionalmente, pero si te persigue un tiranosaurio rex: es que tu subconciente te esta diciendo que debes “renovarte”. ¿qué diría Freud de esta significación?
Puede que sea un poco ridícula esta interpretación y no haya sido hecha desde un estudio juicioso, sin embargo si nos ayuda a dilucidar una condición humana y es esa, la del miedo a estancarse o el miedo a no poder controlar tus propias emociones.
Tal vez he dicho mucho o tal vez nada, pero estas son mis múltiples percepciones que se unen en una sola a pesar de saltar desde Haikus hasta sueños, pues ahora leyendo todo lo que escribí, parece que se conectan desde la naturaleza de un haiku hasta la condición humana en el microrrelato.